
Lo estupendo de tener este blog no es solamente el mostrar los hallazgos y tesoros que rebuscando por aquí y por allá me suelo encontrar, si no que muchos amigos, conocedores de mi dedicación a desenterrar las obras de Pertierra, se convierten también en valiosos colaboradores y forman ya un eficiente ejército de arqueólogos gráficos repartidos por varias partes del mundo.
Mi amigo Santiago, recién llegado de México, ya me avisa de que trae en su maleta una sorpresa que cerrará el círculo de un enigma que contiene la carpeta de originales de Joaquín.
Antes de su marcha, le había contado que en la carpeta que Juan me había hecho llegar, entre muchas otras cosas, había un bonito original a tinta sobre cartón con un texto dibujado por el propio Joaquín, en el que se podía leer : “La Náusea, Jean Paul Sartre”. No había referencia alguna a si este dibujo había sido portada para alguna edición de este título o un trabajo personal, inducido quizá por la lectura del propio libro.
Santiago me resolvió el enigma. Trasteando en una de los muchos puestos de libros y tebeos que frecuentó durante su estancia en el DF, de repente se encontró con una edición de “la Naúsea” que lucía una ilustración de portada que le resultaba familiar. Efectivamente, el original de la carpeta se hizo para esta edición, llevada a cabo por una pequeña editorial mexicana de nombre “Kiliwa” en el año 1979.
Intrigado por el nombre de esta desconocida editorial, investigo un poco y averiguo que los Kiliwa son una pequeña comunidad indígena de la Baja California, de la que apenas quedan una cincuentena de individuos. De esos 54, solo 5 hablan aún la lengua Kiliwa. Es tal la discriminación que padecen que han decidido firmar un pacto de muerte: ninguna mujer Kiliwa parirá ningún niño más, acabando así con su propio pueblo.
6 comentarios:
Ha sido un placer, Javier!!!
Bueno, gracias a tí ahora tengo otro ejemplar de Pertierra en mi colección y una nueva pista de por donde se movió nuestro amigo...
Fantástico blog, Don Javier, como todo lo que usté hace.
Sin ninguna duda, volveré!
Genial.
Siempre da tristeza saber de algo que muere o que agoniza. Adiós Kiliwas.
Atte. Moyimaru, desde Coyoacán, México DF.
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